¿Qué es la necesidad?

viernes, 24 de abril de 2009

Ayer alguien me preguntó si estaba necesitada. Necesitada sexualmente, se entiende. Se guió para tamaño interrogante por la notita que puse al final de la canción de Sabina. Esta mañana, después de una noche sin deshacer la cama, en la que el insomnio me acunó en sus magníficos y yermos brazos, zarandeándome, cruel, en cuanto veía que cerraba los ojos, me he despertado pensando en lo que significa la necesidad. Así, en genérico, como los medicamentos blancos.
Desde tiempos inmemoriales circula una pregunta típica y tópica: ¿Qué te llevarías a una isla desierta? viendo las respuestas de la gente te puedes hacer una ligera idea de sus necesidades. O de la horinzotalidad de su encefalograma. Puedo aceptar, aunque me chirríen los dientes, que alguien diga crema solar, gafas de sol y bikini, porque supongo que estando morenita el tema de llevarte algo al estómago es secundario. Y tampoco me parece mal que alguien diga que una lámpara con un genio dentro, al menos se lleva su imaginación y si cree en la existencia de esas lámparas lo más seguro es que también piense que puede bajar una cohorte de ángeles celestiales que le traigan fruta fresca en una bandeja cada día. Y un mojito para acompañarla. Pero que alguien diga (y no me lo invento) que se llevaría unas raquetas de tenis, es para dudar de la inteligencia del ser humano. Unas raquetas, en plural. A ver, tontoligo ¿qué parte de isla desierta no has entendido? ¿con quién vas a jugar al tenis si sólo estás tú? una de tres, o se lleva dos raquetas para tener repuesto cuando se le rompa la primera de tanto jugar contra la tercera piedra empezando por la izquierda, o cree que será capaz de que la pelota le espere suspendida en el aire hasta que él vaya al otro lado de la cancha dibujada en la arena y así sucesivamente, o piensa reproducir la especie consigo mismo y esperar a que el retoño crezca para enseñarle a jugar.
Bien, pues hay otra pregunta igual de típica y tópica: ¿Sin qué no podrías vivir? y ahí sí, ahí sí que ya llegamos a la conclusión de que, efectivamente, eso de que el hombre se diferencia de los animales en la inteligencia, es una falacia. Aquí las respuestas son algo más amenas: sin música, sin mi perro, sin dormir la siesta, sin ordenador, sin café, sin vacaciones, sin sexo, sin irme de tapas, sin libros, sin mi consola, sin ir al gimnasio, sin móvil...
Yo he llegado a oír en respuesta a esa pregunta: Uish, yo no podría vivir sin brillo de labios. Estamos de acuerdo en que todos tenemos unas necesidades que no tienen que coincidir con las del vecino, pero... ¿brillo de labios?
Pero... ¿de verdad son necesidades? yo podría decir, haciendo una alarde de idiotez, que no podría vivir sin cocacola, pero que prueben a hacerla desaparecer del mapa y veremos si puedo o no puedo. Hace años le dije a una persona que la necesitaba, me contestó que no era verdad y el tiempo le ha dado la razón, porque a la vista está que no he muerto sin ella. Mi vida no se ha consumido devorada por la necesidad, como yo erróneamente suponía.
Estoy convencida de que abusamos del verbo necesitar. Solemos agarrarnos a cosas y especialmente a personas que son meros accesorios en nuestras vidas y que en la mayor parte de los casos son espejismos, algo que crees ver, que necesitas creer que ves, pero que desaparece en cuanto te acercas lo suficiente.
Así que para saciar la increíble curiosidad de mi anónimo comunicante le diré que no, que no estoy necesitada.
Y ahora os dejo porque necesito una ducha.

5 comentarios:

Luji dijo...

Para que conste que luego en la vida hay extremos.... yo vivía mi vida temiendo a la palabra "Necesitar". Ahora, sin ningún empacho le digo a mi enano... Eh, acércate... NECESITO un abrazo....
Yo sospecho....con el pecho, que lo que Seda necesita....es dormir XD

sauce dijo...

Yo no estoy necesitada... ni siquiera de una ducha porque me la acabo de dar. ;D

Unknown dijo...

Es bonito necesitar a los que te rodean y sentirte necesitado por ellos, aunque en realidad necesitar, necesitar lo que se dice necesitar no necesitemos más que aire, agua y comida, pero igualmente es bonito y reconfortante decir "te necesito"

Anónimo dijo...

Hola Seda, hace mucho que no entraba en tu blog y aunque no necesite hacerlo me causa mucho placer leerte.

Te mando un beso grande y me voy pq necesito tomar un café pero no necesito fumar másssssssssssss :)))

Seda dijo...

¡Estupenda noticia! Beso grande para ti también.